Luxor (Valle de los Reyes – Templo Hatchepsut): Viaje a Egipto (IV)

Crónica de un viaje a Egipto: 4 DIA, Luxor (Valle de los Reyes – Templo de Hatchepsut)

Viaje a Egipto: menudo calor en Diciembre

El 4 día de nuestro viaje a Egipto, nos levantaron a las 6:30, para salir del barco a las 7:30. Esta vez teníamos que dejar las maletas en la puerta de la habitación , para que se las llevaran los maleteros, y teníamos que pagar la cuenta de la bebidas en la recepción de barco (siempre se paga al final; se quedan con tu pasaporte y así no te puedes escapar…).

La cuenta fue alrededor de 130 Libras Egipcias (bebidas de las comidas y cenas, algún te en la terraza del barco y cervezas -Sakkara, Estella..-) y tras pagar fuimos al autobús, donde primero, nos iban a llevar a las excursiones del día:

  • Valle de los Reyes
  • Templo de Hatchepsut

Para posteriormente dejarnos con nuestras maletas en Luxor, en un barco casi igual al Nile Symphony, para comer…(¡…!) y después llevarnos al hotel de Luxor Sonesta Saint George. En fin, cosas de la mayorista: Yo habría ido desde el día anterior al hotel de Luxor.

Hicimos de nuevo el camino de Esna hacia Luxor y fuimos primero al Valle de los Reyes, donde el ticket que nos dio Hamet daba derecho a ver tres tumbas. A parte de ver esas tres tumbas decidimos ver también la de Tutankhamon (¡100 Libras Egipcias!). Decidimos ir con Juanjo y Chechu a ver tres tumbas de nuestra elección (no lo he comentado hasta ahora, pero tuvimos la suerte de contar con Juanjo, que le encanta la egiptología), mientras el resto del grupo iba con Hamet (el guía solo te puede acompañar hasta la entrada de la tumba; no tienen permiso para entrar)

Valle de los Reyes

Valle de los Reyes

Las 3 tumbas que vimos no eran las que habíamos decidido previamente ya que, queríamos ver las de Seti I y Amenofis II, pero estaban cerradas. Tumbas del valle de los Reyes abiertas y cerradas) fueron las de Ramses III, Sethnakht y Tutmosis III. En ninguna te dejan hacer fotos.

A mí, personalmente la que más me gusto fue la de Ramses III, porque en una de las paredes estaban representadas las 4 razas humanas que conocían los egipcios, y me pareció realmente curioso.

La tumba de Tutankhamon sorprende de lo pequeña que es (¿como meterían todos los tesoros allí?). Hay que ver esta tumba.

Por cierto, si algún guía os comenta que la tumba de Tutmosis III esta muy lejos: NO ES CIERTO, es la que esta más alejada y además hay que subir unas escaleras, pero realmente, están todas muy cerca unas de otras. IMPORTANTE: Nosotros fuimos en Diciembre y hacía bastante calor fuera de las tumbas y dentro nos os quiero ni contar: yo salía sudando de las tumbas. Así que cuidado en los meses de más calor, llevad mucha agua y una gorra muy, muy grande.

Fue muy curioso ver a los grupos de japoneses. Todos llevaban cascos inalambricos, a través de los cuales el guía que tenia un pequeño micrófono, les iba dando las explicaciones pertinentes…Siempre van un paso por delante nuestro.

A continuación fuimos al Templo de Hatchepsut, que es realmente impresionante verlo desde lejos con la montaña de fondo. Te montan en un trenecito y te llevan hasta el comienzo de las escaleras. Fue interesante ver que había un grupo de arqueólogos españoles trabajando en una tumba cercana.

Templo Hatchepsut

Templo Hatchepsut

Por cierto, en los alrededores de todos los templos, hay cientos de vendedores, que conocen todos los idiomas inimaginables. Pasaban del Ingles, al Francés, al Japones, al Español o al Catalán , en función de la gente que tuvieran alrededor.

Vimos las dos plantas del templo tranquilamente y sin prisas (hacía bastante calor y eso que era Diciembre) y nos dejaron bastante impresionados los colores de los jeroglíficos que había en varias paredes. También nos quedamos “locos” cuando vimos una señora totalmente tumbada en el suelo “meditando”… (¡que lo intente en Agosto!).En varias ocasiones a lo largo del viaje, vimos a bastante gente “meditando” en distintos sitios (como diría Iker Jimenez: “Centros de poder” o con “energías teluricas”).

Templo hatshepsut pinturas

Templo hatshepsut pinturas

Después del Templo de Hatchepsut fuimos a ver Los Colosos de Menon, que están bastante mal conservados. Llegados a este punto, no entiendo porque no nos llevaron a ver el Templo de Ramses III, que está muy cerca de allí, y que es espectacular.

De vuelta a Luxor, nos dejaron a a la mitad del grupos (los que teníamos el programa “Lo mejor de Egipto”, más Koldo que tenía un programa de 8 días, otra pareja que iba al Mar Rojo y la familia de 4 Mexicanos, que estaban haciendo casi una vuelta al mundo, tal y como luego nos contaría Amir) en el barco atracado para comer, antes de llevarnos al hotel de Luxor.

El Hotel Sonesta Saint George de Luxor, es sencillamente increíble. La lampara que tiene el Hall es ” la leche”, y las habitaciones magnificas. La única pena fue que no nos dieron la habitación con vistas al Nilo.

Allí conocimos a Amir, el segundo guía que tuvimos en nuestro viaje a Egipto (muy buen guía, por lo menos con nosotros), que nos dio las habitaciones y nos comento los planes de los próximos días. Subimos rápidamente a la habitación, y nos metimos en la cama a dormir, que ya estaba empezando a notar el cansancio acumulado de los días anteriores.

Sobre las 17:00 nos levantamos y decidimos ir por nuestra cuenta a ver Luxor. Fuimos a buscar a Eva y a Pedro a su habitación, (Chechu y Juanjo ya se habían marchado) y los 4 decidimos ir al Museo de Luxor, que estaba a unos 20 minutos andando del hotel. Durante todo el camino, bordeando el Nilo, por lo menos, se nos acercaron 3 taxis y miles y miles de caleseros, a los que como nos enseño Eva, les decíamos amablemente: “la la, sucra” (no no, gracias).

El Museo de Luxor, es altamente recomendable; a diferencia del Museo del Cairo, esta muy bien colocada la exposición. Allí fue donde vimos las primeras momias de nuestro viaje.

De vuelta al hotel, Pedro nos propuso tomarnos unas cervezas en algún bar, y eso hicimos; ¡que buenas (y que grandes) son las cervezas en Egipto!. Estuvimos 1 hora contándonos nuestras vidas y llegamos justo a la hora de cenar. El buffet no estaba tan bien como en el barco, pero las comida estaba rica. Después de cenar, nos fuimos directamente a la cama, que al día siguiente tocaba madrugar para ir a Dendera, a ver el Templo de Hathor.

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